Biografía

Un instante una vida.
Antonio Conte

La Habana, 1985El cine es una trampa de la cual no puedes salir -me dijo una noche de verano, en la azotea de su casa del Vedado, mirando la ciudad desnuda, Emilio Oscar Alcalde.

Recién graduado del Instituto Superior Cinematográfico de Moscú (VGIK), en la Facultad de Dirección de Cine Argumental y TV, el jóven cineasta tenía en su haber 3 cortos de ficción y 7 documentales realizados en los Estudios Granma, y preparaba su primer filme de ficción, El encanto del regreso. Con los años, la obra crecería, y con ella la dimensión de la trampa que lo había atrapado para siempre.

Patricio Guzman, Frederick Wisemany y Emilio Oscar Alcalde, Bogotá, 1998El trabajo documental se multiplicó durante el tiempo que Alcalde vivió en Colombia. Allí afinó no sólo su visión del mundo, el estilo del artista, su sensibilidad y las lecciones de la academia; también su cultura, donde la música ocupa un papel preponderante. El cine, además de una trampa, es un arte coral.

Memoria de los Bares, 1992; Alarma en San Agustin, 1992; Gonzalo Rubalcaba y el Grupo Proyecto en Concierto, 1992; Viaje al Corazón de Macondo, 1993; Aterciopelados, 1993; La Calle, 1993; Lucho Bermúdez, 1994; Serie Jóvenes Escritores, 1995; Ray Barreto, Espíritu de Nuevo Mundo, 1996; Todo Nace con el Viento, 1996; Paquito D’Rivera, 1998; Hermeto Pascoal, Naturaleza Viva, 1998; son una muestra de la obra documental que realizó Alcalde en Colombia, donde filmó y grabó más de 30 documentales y el mediometraje de ficción Puerta Cerrada.

Si el hombre Alcalde cayó en la trampa que es el cine, el realizador no tuvo otra alternativa que dominar el lenguaje cinematográfico, bajo la influencia de sus maestros Yuri Ozerov y Vadim Yusov, tanto en su obra documental como en la de ficción, lo que se traduce en un sutil acercamiento a la épica, que ha caracterizado a la cinematografía rusa desde Sergei Eisenstein a Andrei Konchalovsky y Nikita Mijalkov, y al maestro de maestros Andrei Tarkovski.

Dziga Vertov también fue asimilado por Alcalde, sobre todo a la hora de realizar noticieros, piezas con las que se deleita y se forma el artista en cualquier latitud.

Moscú, 1987Hay una intención crítica en la obra de Alcalde que se integra armónicamente a su estilo. O tal vez es el estilo quien le permite desmontar realidades. No se trata de crítica directa o de panfleto político. Entonces la intención no tendría sentido. En el documental En un lugar lejano, filmado en Siberia, se pone de manifiesto, sólo con el tratamiento fotográfico y algunos testimonios de los hombres y mujeres involucrados en una empresa enloquecida (cortar árboles en la estepa siberiana a 30 grados bajo cero para transportarlos a Cuba), el espíritu del cineasta. Sobriamente nos coloca ante una realidad descomunalmente inútil en la que se sacrifican inútilmente un grupo de vidas humanas, desarraigadas de su hábitat en un medio desolado con un solo propósito: la nada. Tal vez pueda entenderse en este filme de 18 minutos lo esencial de un sistema político, sin aspavientos ni discursos erráticos.

Esta intención extiende sus alas en El Encanto del Regreso, obra que resume el conocimiento y la sensibilidad de Emilio Oscar Alcalde.

El filme obtuvo el premio en el VIII Festival de Cine Radio y TV UNEAC, La Habana, Cuba, 1991, y continúa censurado en la Isla. Miami, 2008Sólo se vio una vez, en el teatro Yara, la noche de entrega de los premios.

En el Encanto, otra vez el absurdo se instala en la pantalla a través de una familia dividida y traumatizada por la imposición de un concepto político equivocado.

En los Estados Unidos Alcalde realizó en 2005 el documental de largo metraje René Cabel, el tenor de las Antillas, recorrido por la Cuba de los años 50 a través de varios personajes (Cabel es el principal) que nos descubren un país y una época. Y reafirma la vocación de Emilio Oscar Alcalde entrampada en el arte coral que es el cine.